“El software libre es gratuito, seguro, aporta calidad, se basa en estándares abiertos, tiene libertad para utilizarse en cualquier sitio, favorece la cultura de la colaboración, aumenta la capacidad tecnológica, proporciona ahorro de gastos en informática, reduce la dependencia de proveedores y fomenta el desarrollo de la empresa local.”(Del Prólogo del libro “Migración al Software Libre: Guía de buenas prácticas” [PDF, nueva ventana]).
El software libre es una cuestión de la libertad del usuario para ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, cambiar y mejorar el software.
Hablamos que el software es "libre" si garantiza las siguientes libertades al usuario:
- La libertad de usar el programa con cualquier propósito (libertad 0).
- La libertad de estudiar el funcionamiento del programa y adaptarlo a nuestras necesidades (libertad 1). El acceso al código fuente es una condición previa para esto.
- La libertad de distribuir copias del programa, con lo que podemos ayudar a otros (libertad 2).
- La libertad de mejorar el programa y hacer públicas las mejoras, de modo que toda la comunidad se beneficie (libertad 3). Al igual que en la libertad 1, el acceso al código fuente es un requisito previo.
(Referencia: El sistema operativo GNU)
Si un programa es software libre, un usuario podrá libremente redistribuir copias, con o sin modificaciones, gratis o cobrando un coste por la distribución. El tener estas libertades significa (entre otras cosas) que no se tiene que pedir permiso para tenerlas.